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enero 14, 2013

Carta a Tomás: Regreso a Puerto Varas


Tomás, 

Mi año nuevo en Puerto Varas fue asombroso. Fui con Claudio a recorrer. Esto lo planificamos el día de año nuevo del 2011, estando en Viña. Nos fuimos en Bus el viernes en la noche. Llegamos directo a Puerto Varas y nos alojamos en la casa de la Juani (la madrina de Claudio). Estuvimos allá hasta el miercoles, pero para mi fue como haberme ido un mes. 

El primer día nos sacaron altiro a comer. Fuimos rumbo a Ensenada en Auto. Nada comparado con la emoción de caminar durante todo el día una ruta que demora menos de 30 minutos. El paisaje simplemente volaba, como pintado, como una especie de mural donde no podías tocar. Las casitas alemanas y los detalles naturales: Vacas, playas y bosques seguían igual. Eso si, la ruta estaba siendo reparada y no había casi ningun mochilero. Pero lo cierto es que habían. Almorzamos en uno de los locales que vimos cuando estuvimos allí. Era un tenedor abierto donde también hacían unos trabajos en madera. Olvide comunicarme con el chico de ensenada; Felipe, pero imagino que luego de 3 años estará bien. No vi el ciber-café.

En la noche en vez de salir nos quedamos en casa de Juani. Comimos las delicias del sur y mientras Claudio se dedicaba a preparar su mesa de rol (que jugaríamos el 1 de Enero) yo leía y escribía, narraba y pensaba. Reflexionaba y buscaba. Fueron días de reflexión.

El día siguiente amaneció lloviendo. Fue hermoso: El frío, la brisa y el descanso. No salimos de la ciudad. La recorrimos caminando eso sí. Cuando estábamos en el centro, que tenía la típica feria de artesanías y dulces, entramos a probar dulces. Pero en esencia el centro estaba igual. Estando en el supermercado llame a Daniel (Lais) que estaba con Simón y conversamos de nuestros planes de año nuevo. El resto del día fue de estufa a leña, series, lecturas y respirar el sur. Respirar el sur.

El lunes comenzo saliendo el sol, comenzando a despejarse el cielo empujando las nubes lejos. Este día salimos a la casa de Jorge, la pareja de Juani a comer. Fue una jornada entretenida. Resulta que Jorge es alemán, y sus hijos se criaron en Brasil. había un pequeño, Leo, quien no hablaba español y era muy simpatico. Corría tras él de modo de "intentar" alcanzarlo. Fue extraña la sensación de ese juego, sabiendo que podía alcanzarlo al rodear la casa, pero no debía. Quizás me estoy volviendo adulto más rápido de lo que me gustaría. En la noche estuvimos comiendo pavo: Jorge aso 8 pavos completos para las 12 personas que eramos. Era mucho pavo. Y unas suaves ensaladas. Creo que aquí subí 2 o 3 kilos, solo en está comida. Luego fuimos con Jorge, Juani, los dos hijos de Juani, Claudio y yo a el borde del lago. En un costado estaba la luna, en el otro a las 12 aparecieron los fuegos artificiales. Había llegado el 2013. 

Fue mágica la combinación. La noche, la luna y el volcán, la ciudad y las luces. El lago. Una escena de las que sabes nunca podrás olvidar. Cuando nos estuvimos dando los abrazos me acorde inmediatamente de ti, y de donde estarías comenzando tu año, ya que sin ti no habría conocido tan dichoso lugar antes y no sabria que debía comenzar un año allí.

El día que siguio nos levantamos temprano con Claudio. Teniamos un auto y fuimos al Lago Todos los Santos a comenzar bañandonos en él. Me costo entrar al agua, estaba super fría. Espero que alguna vez tu también puedas ir y bañarte. Ahora hay eso si unas dunas en la playa, pero sigue siendo tan esmeralda como cuando lo vimos por primera vez. Un color tan especial que nunca me lo sacarán de la cabeza, aunque quede ciego y la luz nunca vuelva a entrar a mis ojos. Ese viaje, que nos demoro el 2010 un día, fueron 3 horas. También allí Claudio me insto a manejar y mover el auto. Peculiar, especialmente si estoy pensando en hacer un curso durante Febrero para prepararme para la prueba y sacar licencia de conductor. Imagino que para todos es conveniente un conductor abstemio.

A media tarde subimos el volcán. SI, subimos el volcán. Todo estaba muy limpio. Al llegar al refugio (ese restaurant caro) comenzamos a escalar a pie con Claudio. Estuvimos 2 horas subiendo hasta el punto donde terminaba el andanivel. Este estaba funcionando y se nos hiceron las 16 horas. Optamos por bajar en él. Nos salio carisimo, pero la experiencia de escalar un volcán y bajar en andanivel el primer día del año fue ¡EPICA!. Luego condujo hacía Pto Varas. A eso de las 17:15 estabamos almorzando y planificando nuestra velada de rol.

Por que si, también fuimos a jugar rol con Claudio a la región. El chico con el que jugamos D&D tenia una casa cerca de la PDI en Pto. Montt donde jugar, por lo que lo pasamos super. La mesa quedo interrumpida a las 00:30, pero avanzamos bastante. Juegue con un ladrón y mi colega con un mago. Claudio nos masterio la historia que tenia prediseñada y un Dungeon que lamento no haber finalizado. ¡Casi me consume entero un cubo gelatinoso! Y eso que parecían inofensivos. ¬¬

El último día estuvimos la mañana en casa. Descansamos del aventurero 1 que tuvimos y en la tarde fuimos a Frutillar. Como sabes no alcanzamos a recorrerla el 2010, pero ahora fui (ya que Nicole, una amiga, me amenazo de muerte si no comía Kuchen allá). Claudio estaba muy feliz de ir a comer Kuchen. Frutillar es un pueblo bien triste para mi gusto. Su teatro es hermoso y la vista del volcán envidiable, pero es tan desigual que el pueblo se divide en dos: No solo físicamente, si no sociialmente. La gente aparenta y finje, para luego igual hacer dedo y subir la empinada cuesta a la zona alta, donde viven los pobres. La contradicción me pateo la dignidad tanto, que odie el lugar. Probe el Kuchen de cereza y de-otro-fruto-de-la-zona-que-NO-es-la-Murta, Nos llevamos un Kuchen entero con Claudio a casa de Juani para comparitr.

A las 22:00 tomamos el bus a Santiago. a la vuelta me fui escribiendo y leyendo sobre Orsai. Llegue pasado las 11 a SCL. Luego derecho al lab. Fue un gran viaje, pero me frustro un poco darnos cuenta que en auto nuestra semana de mochileros equivalía toda a un día. Pero se paso bien, no tanto como el 2010 con la naturaleza. Fue, finalmente, distinto.

Y en la noche me vine escribiendo y leyendo. Cuando se termino la bateria de mi computador y no podía dormir, agarre la libreta y miré el cielo. Y escríbí un texto tan fuerte, que el lapiz rojo con el que lo hice en la oscuridad parecía hecho de sangre y mis ideas caían como lagrimas... 
Y la noche... y las estrellas... y la carretera. 

Eso fue mi regreso a Puerto Varas.

Un abrazo. 

diciembre 30, 2010

Osorno (¿Cómo vacaciona un marciano? Segmento D)

Despertamos en la mañana temprano. Salimos y fuimos al terminar Tur Bus, con Tomás cojeando y yendo a media maquina. Tipo 10 tomamos un bus que costo $2800 rumbo a Osorno. El paisaje era totalmente verde, recuerdo que converse poco con Tomás ese tramo. Su pie no se veía mejor y lo llevaba estirado, yo vi una película mientras él leía entre el sueño. Llame a la Ale en el entretanto.

Este día tenia por objeto dos cosas: Conocer en vivo a @portavaso (a las 19 horas en la plaza) y conocer Osorno con la Ale. Ella nos llevo por "B-Oshorno City" desde el terminal a la casa de su tía. Una pequeña casa donde estaba la tele encendida. Tomamos un vaso de jugo y comenzó el "fast trip city" Salimos caminando (Tomás cojeaba ¬¬) y pasamos por una cuesta donde nos sacamos fotos muy bonitas con toda la urbe de fondo. Luego nos internamos en el centro, recorrimos el barrio comercial y pasamos frente a la discoteque favorita de Alejandra. 

Recuerdo que terminamos comiendo en el Mercado, en el local 3, unos pescados y unos caldos. Había solo una familia ese domingo comiendo, en el local 5. Era sabrosa la comida, pero fue más sabrosa la conversación en esa ocasión, el pebre desaparecía, al igual que nuestros últimos fondos se invertían en más bebida. 

Luego fuimos hacia el sur de la ciudad, algo hacia arriba, pasando por el San Mateo y recorriendo cuidadosamente el pueblo rumbo a la casa de Alejandra. Pasamos en el intertanto por su colegio y nos mostro el laboratorio quemado. En su casa conocí a su tía primeramente, quien estaba de paso. Hicimos hora allí, Tomás descansaba el pie mientras la Ale se estiraba para señalarme las personas de las fotos: sus abuelos, sus tíos y su prima. Cuando llego la abuelita de la Ale ella nos dio Once. Fue una once super sureña, con todo hecho por ella: kuchen, queso, pan, lechesita con té. Todo muy natural y sano, todo muy sureño que me hizo sentir en casa sin que lo estuviese. Fue muy grata la conversación en esa mesa. 

No recuerdo bien en que momento, pero en un instante nos devolvimos a buscar las mochilas de Tomas y mía para llevarlas a la casa de Alejandra. Se que cuando terminamos la once fuimos a la plaza, eran ya las 7 y Juan Pablo (@portavaso) estaba esperándome en el monumento a la Leche y a la Carne (Toro cool!) Fuimos a un café que estaba al poniente de la plaza de Osorno, recuerdo tomé un café con malicia mientras nos contábamos un poco de nuestras vidas. Juan Pablo es un gran tipo. Un día, dentro del año, me junte con él en el @snscafe para devolver la junta. 

Cuando ya eran casi las 9 Alejandra me llama. Me cuenta que hablo por msn con su Alejandro (dejemoslo solo en Alejandro) que estaba en Bolivia de vacaciones. Tomas estuvo un rato en internet. Nos fuimos volando hacia la casa de Ale a buscar las cosas. Nos acompaño el hermano de Alejandra al terminal. Ya eran las 10, la noche había caído en Osorno y nuestro viaje debía concluir ya. Llegamos al terminal a las 22:50 teniendo boletos para las 23:00, lo que no sabíamos es que el bus llegaría a las 23:40 por retraso, incluso llego la otra prima de Alejandra (con quien vive en Santiago) que estaba por el sur y había llegado en su bus de las 23:30 Cuando llego el bus recuerdo que la despedida fue muy afectuosa de parte de todos, especialmente de la Ale que no me soltaba el cuello. Tomas subió y me percate que el pie no venia nada bien. 

En el bus, recuerdo dormite mucho camino a Santiago, preocupado por el pie de Tomas y que haría esos días antes de entrar a clases (ni sospechaba el terremoto) que deseaba haber durado las 3 semanas planificadas (para volver el 27 de Febrero D:). Este regreso adelantado fue por que Tomas no se podía volver solo con el pie así. Recuerdo que el papa de Tomas me fue a dejar a mi casa y que estaba muy emocionado con el regreso de su hijo. Gracias a esto pude pasar el 20 de Febrero en Santiago, dejarle flores a mi abuela, visitar a mamá y encontrarme dinero en la calle (muchos euros :O) y también poder estar en Santiago, luego de un cafétuiter y el cumple de la Tity al momento del terremoto, cosas que ya todos conocen y que no podría haber enfrentado sin esta pequeño pero fascinante viaje que (al fin) termino de narrarles hoy. 


mayo 17, 2010

Y el bosque se abre ante mil pasos (¿Cómo vacaciona un marciano? Segmento C)


Con la tormenta aplacada por un sol radiante, amanecio en Ensenada. Ordenamos y partimos rápidamrente del Trauko. La cámara cargada y los celuares tambien fuimos en busca de completar nuestro camino. Ese sábado comenzo con la meta de llegar a Las Cascadas cruzando el parque, y si todo salía bien, antes de eso subir el volcán. Al llegar, cargados, a la bifurcación de ambos caminos el azár nos llevo a Tomás y a mi rumbo al Volcán Osorno (que esta muy lejos del verdadero Osorno) llegamos hasta unos cráteres un profundos y luego debimos bajar puesto que nuestros estimados choferes trabajaban allí. Posteriormente una agradable pareja recien casada nos llevo a la cima. No subimos a la nieve por que la paja era grande y el hambre aún más. Recorrí infructosamente en busca de agua caliente para el Maruchan y aproveche de sacarme poseras imagenes con un vocán y mi queridisima barba, cada vez menos insipiente.

Comenzamos a bajar con Tomás al cabo de un rato, pero muy cerca del albergue del volcán habia una cabaña con algunos autos. Yo me imagine que era algún resinto de carabineros o algo así, pero en realidad es el lugar perfecto para cuando sea algo más grande (postmoderno, adinerado y estiloso) para vacacionar. El Tesky Club es un fabuloso refugio, solo comparable con Starbuck en versión Refugio de Nieve. ¡Si incluso tenian la misma música de fondo! Un lastima el solo quedarnos unos 10 minutos mientras haciamos y comiamos el Maruchan. Salimos pronto ya que estorbabamos con nuestras abatidas y mochileras presencias en ese cuadro de perfección a 1300 metros sobre el lago... Pero, volveré

Continuamos el camino, recorriendo las curvas hasta que Tomás quiere ir por “un sendero entre el bosque” (que por cierto “está” a 1200 metros de altitud y entras por una curva no cerrada de un camino a un refugio de nieve bien señalizado ¬¬) Definitivamente una idea cuestionable de mierda. Nos perdimos en un bosque virgen por casi dos horas recorriendo geografías nunca antes pisadas y quebrando el biotopo (:O) que contenian el Parque Vicente Pérez Rosales. Los resvaladizos mohos y los árboles humedos no impidieron que avanzará por él a pesar de la carga que llevaba. Tomás corrió una suerte algo diferente: Se accidento el pie.

Cuando por fin salimos del bosque (gracias a mi experiencia como Scout para reconocer por donde cresta se sale del bosque hermoso de mierda, 400 metros más cerca del mar) nos recogió un camión convenientemente enviado a abastecer de madera el Tesky Club y que venía en bajada. Allí además de disfrutar el entorno del bosque y el lago y el parque y los miradores y la belleza natural de la zona, aprecie el hinchado pie de Tomás y tome la lamentable, pero necesaria decisión de truncar el viaje y volver a Santiago. Llame a Alexis y a Ale. Adelanté los planes de visita a Osorno en una semana lo que implico entrar a Twitter en Ensenada, donde conocí a Felipe, un tecnologizado chico de allí donde yo pense que la conectividad apenas se manifestaba. A eso de las siete tomamos con Tomás el bus rumbo a Puerto Varas, donde juguetee con un chico llamado Benjamín y la cámara de Tomás mientras él iba mirando el paisaje en un asiento del bus. (para no describir la pena que ambos sentiamos acortando el viaje así)...

en Puerto Varas hayamos gracias al consejo de varios locales un excelente lugar donde quedarnos. La Zen House es una hostal-lugar de camping ideal para ir a Puerto Varas. Tambien estaban Mickey y su novia aquí :O . Yo, aprovechando las comodidades, me di una necesaria lluvia caliente y comencé a decantar la idea del final del viaje. Note por primera vez lo insolado que estaba y lo barbón que venía. Todo cambiado por fuera a los 21 en un baño de Puerto Varas (y por dentro tambien). Deje a Tomás descansar (para evitar tambien culparlo por una decisión que tome yo, con TODA mi madurez) y fui caminando por la ciudad plástica y dinámica en las orillas del lago. Comi un par de Kuchenes (Ku-CHE-Nes) y unos deliciosos dulces que me enamoraron y llevaré a Santiago para mi examén de titulo. Recorrí la Fiesta de la Cerveza y disfrute de la noche sureña de carrete y jolgorio. Volví a las 11 a simplemente dormir, dormir para olvidar antes del día final...

abril 03, 2010

Con la brisa del lago en el rostro (¿Cómo vacaciona un marciano? Segmento B)


Y el lago nos saludaba brevemente a mi y a Tomás en nuestra pasada frente a él. El hacer dedo era la nueva misión del día y llegar antes del anochecer a Ensenada. Fue, admito, una dificíl travesía, pero recorrimos con Tomás los parajes más sureños de todo el viaje. Los 52 kilometros los recorrimos en 3 locomociones y cerca de 10 kilometros caminando con nuestras cargas. Caleta Pescado fue el lugar elegido para almorzar el Maruchan de la dieta y donde descansabamos de nuestras frustaciones. Campo y lago veíamos mientras el sol abanzaba hacia el oeste. Finalmente unos chicos nos dejarón en Ensenada cerca de las siete. Que alegría fue que el camino llevará otra sorpresa: Panchita, ex-QF y ahora estudiante de Diseño teatral tambien andaba por estos parajes en compañía de su hermana y una amiga. Me llamo durante el camino y quedamos de vernos a nuestro llegar. Esa noche con Tomás acampamos en la playa, sintiendo la brisa del lago en el rostro luego de yo haber vistado a las chicas en su posición detrás de un restaurant.



El día llego y la mañana trajó más viaje. Ese día parti con Tomás hacia Petrohue, a ver los saltos (que cobraban los muy HdP) y conocer el Lago Todos los Santos. Pancha me envio un mensaje cerca de las 12 que estaba en el Volcán Osorno, nosotros ibamos caminando hacia Petrohue hasta que vuelve a aparecer la pareja más agradable que podíamos encontrar, Mickey y Andrea iban marcandonos el camino hasta que los reconocimos. Luego caminamos los cuatro junto, escuchando el bosque, recorriendo el río y adentrandonos al parque. Aquí la fabulosa camara de Tomás se descargo y debimos conformarnos con las fotos del celular. El agua rugia cristalinamente y sus colores topacio y calipso brillaban de sobre manera. En Los Saltos del Petrohue tambien nos encontramos con la Pancha que andaba junto a unos alemanes recorriendo el camino que nosotros tanto nos habia costado avanzar. Mickey y Andrea se devolvieron ya que ella se sentia mal. Por nuestro lado continuamos hacia la ciudad de Petrohue por un camino de tierra largo a recorrer. Ya eran como las cinco de la tarde.



Allí caminamos a firme paso, dejando atrás a todos los otros mochileros. Si nadie nos iba a parar ese Viernes nosotros llegaríamos igual. Lo cierto es que luego de caminar unos tres kilometros parecio un camión que nos paro y para nuestra sorpresa llevaba a todos los mochileros en la parte de atrás. En eso venian dos primas cuarentonas que mochileaban al igual que nosotros. Su suerte era algo mejor por ser señoras de edad y no un par de suones con cara de pavos por el mundo. Llegamos al Lago Todos los Santos. 



La escena para mi fue el climáx del viaje. Me aislé un rato y camine por el borde del verde y brillante lago rodeado de montañas con árboles cultivados por los siglos de lluvia y por la especial atmosfera que se da allí. Ví un pajaro comerse un ratón: Desde la captura hasta la decapitación. Senti este otro lago en mi rostro, me moje con él y entre en un trance con el hermoso escenario natural que me rodeaba. Me sente en un tronco y fuí parte de la naturaleza, de ese todo verde y profundo descubierto un 1 de Noviembre.

Tomás mientras me buscaba extrañado, o así lo vi cuando regrese. Lanzamos un par de piedras al lago y le llego la primera lluvia. Mickey me llama aconsejandonos volver. Se ponia a llover. Nos llevo una gentil pareja santiaguina que andaba en su segunda luna de miel por el sur. Al llegar a Ensenada el clima estaba por quebrarse en llanto. Recuperamos nuestras cosas convenientemente guardadas y nos cambiamos de ropa. Debimos pagar un camping porque el lago bramia con olas fuertes y feroces por el resoplido del Sur. Vivi una lluvia del sur esa noche, donde tambien visitamos a Pancha y sus amigas en una noche que comimos fideos hechos por ellas y una rica sopa que nosotros donamos. El Sur mostro su verdadero rostro y nos brindo su belleza indomita. Volvi a sentirme uno con la naturaleza esa noche en la oscuridad de la noche, con la fuerza de la lluvia.

marzo 29, 2010

Caminando frente al Mar (¿Cómo vacaciona un marciano? Segmento A)

Puta que di jugo con mi viaje al sur el 2008 y el 2009 sin llegar más allá de Hospital. Es lo primero que debo decir. Este año logre salir más alla de las regiones vecinas a la metropolítana y poder abordar la aventura de conocer el Sur. ¿Como fue que termine viajando a la Decima región? Primero el ideal, ir hacia la región de Aysen por la carretera Austral; Luego la tentación de un aguado intento de viajar a Machu-Pichu junto a Aron. Finalmente gracias al maraviwonderful Twitter me pretendí enbarcar rumbo a Puerto Montt en compañía de dos personas que no habia pensado: Alexis y Tomás.



La meta: Recorrer 3 parques nacionales y cerca de ciudades en algo más de dos semanas. Y a pesar de que no logre ni la mitad planeada fue lo suficiente para sentir que la tarea fue superada en esta ocasión. Me embarque el 9 de Febrero hacia el Seno del Reloncaví, solo con Tomás y llegue el quince a Santiago luego de un accidente de viajero que impidio el continuar con lo planificado. Pero pa' que mentirme, mejor así, ya que fue lo justo y salio excelente. Alexis se nos iba a sumar el día del accidente en el pie de Tomás, por lo que le avisamos que no viajará. Pero para entender lo que paso en esos días de mochileo en las región de los Lagos, te recomiendo continuar la lectura de este periplo bien improvisado...






Llegamos con Tomás a Pto. Montt casi a la hora del almuerzo. La primera foto fue el cruce de Av. Salvador Allende con Andres Bello. Simplemente filosofico. Emprendimos camino por el borde urbano del seno del reloncaví, sacando fotos, caminando frente al mar. Almorzamos para celebrar el inicio del viaje en el pueblito Melipulli, me quede con ganas de regresar luego a comprar quesos con condimentos allí. Luego caminamos hasta Chinquihue acostumbrandonos a la carga de las mochilas y a tener un peso diferente sobre los hombros. Luego de un buen rato de vaivenes en los cerros de la zona vimos un muelle pequeño y tomamos camino a Isla Tenglo, nos fuimos conversando con una familia gringa que vivía alla.




Al llegar buscamos un lugar donde acampar, la tarde estaba deliciosa y el sol nos daba de la mejor forma. Instalamos la carpa en una pendiente y Tomás fue a buscar agua a la zona con casas: casas grandes, de gran patio, con madera hechas y que miran todas hacia el paso tenglo, una vista envidiable al subir por alguno de los caminos o recorrer la planicie de arena oscura que la bordea suavemente y que con marea alta es recubierta de verdes y delicadas algas. Tres clubes de yates se veían y ambos en algún momento nos dedicamos a recorrer el campo que habia sobre nuestra pendiente en que decidimos pernoctar... La noche llego y con ella la humedad. Presentí que la carpa se nos llovería, pero aguanto rudamernte y solo se humedecio (bastante) por fuera. Con la llegada del sol comenzó una fiesta de los 11 de Febrero: La Virgen de Lourdes. La playa circundada por anillos florales y la vieja y clásica iglesia decorada para la ocasión, conocimos a una señora muy esforzada y devota que vende material religioso y luego nos preparamos para salir. El viaje impedia largas estadias para conocer lo más posible.



Regresamos a Puerto Montt y caminamos rumbo a la autopista hacia Puerto Varas. No nos paraba nada, eramos una mierda como mochileros. Cuando el sol ya pegaba muy fuerte y la moral estaba cabizbaja decidimos tomar uno de los pequeños y morados buses que nos podían llevar hacia Puerto Varas. El viaje, como arlequín misterioso nos traía muchas sorpresas y aquí llego la primera: Al estar llegando me doy cuenta que estaba una pareja de mochileros allí de los cuales yo conocía a uno. Alejandro (Mickey, que sa-be) iba junto a su polola Andrea tambien hacia puerto varas. Con ellos aprovechamos de preguntar mucho sobre lo de mochilear y nos ayudaron a confirmar la ruta para el día. Ir a Ensenada y el Lago Todos los Santos en el Parque Vicente Pérez Rosales eran la mejor opción para nosotros. Nos bajamos y luego de caminar por el borde del Lago Llanquihue juntos nos separamos nuevamente en los grupos de viaje para hacer dedo y llegar antes del anochecer a Ensenada, la tierra de la Murta...


el constructivismo utópico, la épica delirante

 Porque dejar que las cosas buenas se vayan. O quizás, es tiempo de regresar al texto. 

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