Mostrando las entradas con la etiqueta :O. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta :O. Mostrar todas las entradas

agosto 28, 2012

Martín v/s Martín - Post 600 -

Creditos a Angelica Verdugo por la foto.

A un Martín le gusta levantarse muy temprano en la mañana, sentir el fresco en su cara y salir a caminar desde el cerro que aún habita y la naturaleza natural que le circunda. A este Martín le gusta andar solo y colocarse debajo de los árboles a leer libros de autores desconocidos. No más allá de las 12 le gusta comer vegetales y vinagre. Le encanta su barba y poder observar el verde, lo que no ha creado el hombre. El otro Martín tiene una fascinación por la noche, le encanta trotar por una ciudad vacia, encontrarse con sus amigos univocamente y colocar música estridente y electrónica. Recorrer galerías de arte abstracto y leer blogs, postear en twitter y facebook compulsivamente.

Un Martín se fulmina con la tecnología del hombre, se entretiene tocando a las personas y experimentando con ellas y para ellas. Se llena la boca de política y conocimientos cientificos, del jargón de la química, la historia, la física y la literatura, se llena la boca de soberbia besando lo socialmente prohibido y rompiendo paradigmas. Es un luchador. El otro Martín se fascina con la belleza natural y antigua, con las historias orales y los disfraces del hombre. Se maravilla, como los antiguos, frente a mitos del espiritu y la sangre y medita oscilando al murmullo del viento. Para él no existen paradigmas, pues el hombre es insignificante. Es un intelectual.

Ambos aborrecen la playa, les cargan a las masas de gente y se escabuyen en las rendijas del tiempo para poder escuchar los sonidos del mundo. Ambos experimentan con el tiempo-espacio torsiendolo como en la Ciencia Ficción que tanto le hipntiza a ambos. A un Martín le gustan las chicas, el otro se enamora de chicos, confudiendose entre las sombras. Ninguno fue capaz de decirlo a quien más quiso. 

Un Martín piensa en grande y poderoso. En el sentido de cada cosa, en los pensamientos. Ese es el Martín de izquierda, profunda, social y sentida. El otro martín es lisa y llanamente un tecnocratá: Excelentista, Eficientista y que dice que la gente que no quiere no esté ahí y que todo sea continuamente mejor. Pero ambos tienen por vocación la docencia, el entregar cosas al mundo medio de la enseñanza/aprendizaje/enseñanza/aprendizaje. (E/A/E/A!)

Ambos se sienten fuera de este planeta y sutilmente ven al mundo con una inusitada vehemencia. vehemencia que es parte de los actos de Martín. O del otro Martín.

iamamanfromspace 

La lucha de (los) Martín(es) es postmoderna en terminos completos. Es una lucha de egos declarada y abierta, entre el personaje social-político y el intelectual-cientifico. A veces parece que gana el primero, en otras se dice que el segundo sigue ahí marcando el paso.

Lo cierto es que la lucha de ambos son solo uno y que ese uno ya no quiere seguir luchando consigo mismo, por lo que vivirá en sus contradicciones y defectos, dejará de vivir sus nostalgias y lamentos y continuará caminando y oscilando por el tiempo-espacio del marciano.

mayo 07, 2012

Las razones de mis lectores




"Siempre me ha costado creer en lo que escribes en tu blog. La primera vez, lo leí en 2010 y vi todo lo que llevabas escrito. Y me cuesta, me cuesta creer todo. En un momento llegué a pensar que era un experimento social o algo así. De algúnmodo me gusta, me gusta leerte, lo hago como lo hago con otros tres o cuatro blogs más. Cuando quise regalarte algo para tu cumpleaños, fue por eso, por compensar de alguna forma todas las veces que casi lloro, o quedaba colgado o me reía al leerte. Pero en fin, de 600 entradas, proyecto, faltando sólo 10 para ese número, que entendí un 50% y la otra mitad me cayó como una especie de sueño extraño en mi inconsciente. 



Pero volviendo a que me cuesta creer todo lo que dices, quiero que sepas que, no sé por qué, pero me siento afortunado o poco afortunado al mismo tiempo (cosa loca) de no haber tenido en mi vida ninguna experiencia fuerte como las que siempre te leo. A veces creo, tal vez de forma egoísta, que si yo no vivo cosas así de fuertes y que si no veo cosas raras o milagros como otras personas, es porque de alguna forma mi alma ya sabe que, tal como te lo comente alguna vez, yo no necesito de milagros, no necesito de sufrir, para darme cuenta sobre cómo actuar en la vida. Parece fortuna, pero vivir así es una lata. Pero, ¿sabes? Me di cuenta que si llegué así a este mundo, en ese plan de no necesitar de muchas experiencias para darme cuenta lo que son las cosas, es porque estoy aquí para entregar, para dar y para ayudar. Por eso no sigo el camino de mis compañeros y PIDO trabajar donde trabajo y con quienes trabajo. Y cuando me pediste venir a Chillán como regalo, pues lo vi como eso, como la oportunidad de sentir cerca lo que he leído de ti. Yo no lo pedí, creo firmemente en que algo confabula para que pasen las cosas. Y mis principios y convicciones me llevan a pensar en qué puedo hacer por la gente y en qué puedo hacer por ellos, por ti. Por eso te he dicho lo que te he dicho y te he hablado lo que te he hablado. Sé que no estoy solo, de alguna forma creo que tú y otros, yo y otros, somos una red de apoyo. Hay gente que no te quiere ver sufrir Martín, soy de ellos. Y a mi me tocó una vida hasta ahora muy plana, típica, sin problemas y con la claridad que tengo en mi mente. No necesito vivir algunas cosas, estoy aquí para dar.


 Cuesta en un mundo tan contaminado por el poder, el dinero y la gente idiotizada por eso mismo, entender que alguien quiere dar sin recibir NADA a cambio, NADA. Si necesitas algo, pídelo, no estás solo. Y si te pedí que me dijeras algo, dímelo, porque están actuando los principios que me tienen viviendo acá. En realidad, es algo que ya sé, por tu propio blog, sólo te pido que cuando quieras decírmelo directamente, lo hagas y entonces trataré de confirmar información contigo. Sé que descubriendo la verdad y enfrentándola, se ve la luz, y si duele, es porque la luz es fuerte y eso es bueno, porque no es oscuridad. Y en fin, si te digo todo esto, es porque nace de lo que has escrito y compartido con todos."

el constructivismo utópico, la épica delirante

 Porque dejar que las cosas buenas se vayan. O quizás, es tiempo de regresar al texto. 

Hackear el marciano

Hackear el marciano