junio 27, 2011

Toma, Timeless y Cochina 2.0

"Cuchilla, lujuría, morfina... Somos de la Cochina!"



¿Donde me meti ahora? En la cocina y por ello ando más desaparecido que Wally; He vuelto a la Cochina, de la cual brevemente les conte en "La Falta de Calor" el 2008



Creo que llevo unas 200 horas de Cocinero de la revolución, haciendo junto a Feru, Paz, Churri, Karla, Tania, Karin, Camilo y la reencarnación de Rafa Allende: Italo Antonucci salsas, espaguettis, sopaipillas, pure, arroz, vegetales, pollo y carne de soya, mucha carne de soya con los condimentos más diversos y sabrosos en la Cocina de la Casa Central. No es la primera vez que soy un cochino, con Dennis, Rafa, Anita, Sean, Cata y Sharp formamos un equipo hace 3 años para alimentar a la población que había en la toma del 2008. Ahora, en 2011 la población es mucho más que 100 y la Cochina estaba vacía, desmantelada cuando la abordamos...



Ahora es un lugar lleno de vida, donde se ha cocinado a más de 1000 personas de una vez y está repleta de alimentos, platos, utensilios, calor y risas... Un lugar donde aprender y compartir. Es raro, de verdad que lo es ya que llego en una posición sumamente distinta a la que tuve el 2008, allí era un chico de segundo año, concejero FECh y era el único de Cs. Qcas en las discusiones de educación mientras los almacenes colmaban la agenda de mis compañeros de facultad. Hoy es un tema de la facultad, el paro es por este motivo y la gente se queda en Casa Central trabajando y creando, compartiendo y aprendiendo, discutientendo y claramente, comiendo. 

Esta labor ha sido emocionante y sabrosa. Suculenta y entretenida, pero también seria y veloz. Un desafìo más que culinario, social. He contado con la compañia de Howard, Nicolas Salvador, Esteban, Natalia, Francisco y muchos otros compañeros y compañeras simpaticos, creativos y  motivados por lavar, cocinar y limpiar para que la revolución se concrete. 

Creo que cocinar es una necesidad de una toma y no puede quedar cualquier persona o comunista a cargo de la responsabilidad de cocinar y alimentar. Pasa el caso que al ser este ente de transición entre la cocina de 2008 y el de 2011 cumplo un rol revolucionario de la leyenda, de contar cosas y de tranformar los alimentos al ojo, de equipar de proteínas, carbohidratos, lípidos y cariño a los chicos que van a Casa Central a laburar.

Anoche sábado cumplí (sumando 2007, 2008 y ahora) mi mes de cocinero en Casa central: 30 noches cortando, mezclando, lavando y haciendo alimentos para motivados, mechones y dirigentes aportando lo mejor que tengo para la movilización: Mi trabajo. Trabajo que deberían todos entregar y disponer, colocar para que mano más mano generen un nuevo país, mantengan la esperanza en pie y podamos concretar las ganadas de la movilización... aunque me cueste la salud en este trabajo... "Cuchilla, lujuría, morfina..."

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